Educación
Etimológicamente, la educación
tiene dos significados: educare que significa “conducir”, llevar a un Hombre de
un estado a otro; y educere que significa “extraer”, sacar algo de dentro del
Hombre.
Esta noción etimológica revela dos
notas de la educación: por un lado, un movimiento, un proceso y, por otro,
tiene en cuenta una interioridad a partir de la cual van a brotar esos hábitos
o esas formas de vivir que determinan o posibilitan que se diga que una persona
“está educada”.
La educación significa, entonces,
una modificación del Hombre, un desenvolvimiento de las posibilidades del ser.
Esta modificación no tendría sentido si no implicara una mejora. En otras
palabras, toda educación es una perfección. Sin embargo, no toda perfección es
educación, ya que existe en el hombre una perfección que surge de una evolución
espontánea del ser. Dado que la educación presupone una influencia extraña, una
dirección, una intención, se la define como “un perfeccionamiento intencional
de las funciones superiores del Hombre, de lo que éste tiene de específicamente
humano”. Es a través del perfeccionamiento “inmediato” de las capacidades
humanas, que se logra el perfeccionamiento “mediato” de la persona humana.
No es lo mismo educación que
instrucción, la cual consiste en la transmisión de conocimientos. La educación
contiene a la instrucción, pero trasciende los planteos académicos, piensa en
el Hombre todo y en todos los Hombres como personas y como comunidad.
La instrucción
Se refiere a los conocimientos que
se adquieren por cualquier medio y en todo género de materias. La enseñanza se
refiere a los preceptos, reglas y lecciones que da el maestro al discípulo. La
instrucción se puede adquirir sin maestro, porque la lectura, el ejemplo, la
conversación, nos instruyen; pero la enseñanza supone principios dictados y
lecciones dadas. Del que tiene diferentes conocimientos en una facultad,
ciencia o arte, se dice que es un hombre instruido, no un hombre enseñado,
porque se hace relación a lo que sabe, no a los medios con que lo ha aprendido.
Edumática
La Edumática es conocida
generalmente como la relación entre
Educación e informática, y esta última como el procesamiento automatizado de la
información. Hoy por hoy esta idea de educación más informática se enriquece
con la aparición de la telemática, es
decir la telecomunicación automatizada,
cuyo eje principal puede
considerarse a la telecomunicación. Alrededor de la articulación entre
informática y telemática existen varias propuestas para designarlos, entre
estos están la teleinformática y la infotelemática, estas denominaciones
designan a los procesos que se logran vinculando a los equipos informáticos y equipos
telecomunicacionales.
Con la intención de simplificar
este análisis, puede verse como elemento
común entre la informática y la telemática
la idea de “automatización” y que
la telemática supone la existencia de la informática. Entonces orientado en este sentido se puede tomar
también a la Edumática como la relación entre Educación y Telemática,
perspectiva más adecuada por las
aclaraciones expuestas.
Teorías de aprendizaje
Las teorías de
aprendizaje desde el punto de vista psicológico han estado asociadas a la
realización del método pedagógico en la educación. El escenario en el que se
lleva a cabo el proceso educativo determina los métodos y los estímulos con los
que se lleva a cabo el aprendizaje. Desde un punto de vista histórico, a
grandes rasgos son tres las tendencias educativas que han tenido vigencia a lo
largo de la educación: La educación social, la educación liberal y la educación
progresista [Holmes, 1999].
En la educación
social nos encontramos en una etapa anterior a la existencia de instituciones
educativas. En este contexto la educación se puede considerar que es
exclusivamente oral y responsabilidad de la familia y de la sociedad que la
guarda y la transmite. En esta situación, el proceso de aprendizaje se lleva a cabo
en el contexto social y como parte de la integración del individuo en el grupo,
proceso éste que se realiza día a día a lo largo de su vida.
El modelo clásico de
educación se puede considerar el modelo liberal, basado en La República de
Platón, donde ésta se plantea como un
proceso disciplinado y exigente. El proceso de aprendizaje se basa en el
seguimiento de un currículum estricto donde las materias se presentan en forma
de una secuencia lógica que haga más coherente el aprendizaje.
En contraposición a
este se puede definir el modelo ``progresista'', que trata de ayudar al alumno
en su proceso educativo de forma que éste sea percibido como un proceso
``natural''. Estas teorías tienen origen en el desarrollo de las ideas sociales
de Rousseau y que han tenido un gran desarrollo en la segunda mitad del siglo
de la mano de John Dewey en EE.UU. y de
Jean Piaget en Europa [Dewey, 1933,
Piaget, 1969, Piaget, 1970].
Estas tres corrientes
pedagógicas se han apoyado generalmente en varias teorías educativas y modelos
cognitivos de la mente para la elaboración de las estrategias de aprendizaje.
En muchos aspectos, el desarrollo de estas teorías y de otras derivadas de
ellas está influido por el contexto tecnológico en el que se aplican, pero
fundamentalmente tienen como consecuencia el desarrollo de elementos de diseño
instruccional, como parte de un proceso de modelizar el aprendizaje, para lo
cual se trata de investigar tanto los mecanismos mentales que intervienen en el
aprendizaje como los que describen el conocimiento [O'Shea and Self,
1985,Fernández-Valmayor et al., 1991,Wilson et al., 1993]. Desde este punto de
vista más orientado a la psicología se pueden distinguir principalmente dos
enfoques: el enfoque conductista y el enfoque cognitivista.
Conductismo
La teoría conductista, desde sus
orígenes, se centra en la conducta observable intentando hacer un estudio
totalmente empírico de la misma y queriendo controlar y predecir esta conducta.
Su objetivo es conseguir una conducta determinada, para lo cual analiza el modo
de conseguirla.
De esta teoría se
plantearon dos variantes: el condicionamiento clásico y el condicionamiento
instrumental y operante. El primero de ellos describe una asociación entre
estímulo y respuesta contigua, de forma que si sabemos plantear los estímulos
adecuados, obtendremos la respuesta deseada. Esta variante explica tan solo
comportamientos muy elementales.
La segunda variante,
el condicionamiento instrumental y operante persigue la consolidación de la
respuesta según el estímulo, buscando los reforzadores necesarios para
implantar esta relación en el individuo.
Para las Teorías
Conductistas, lo relevante en el aprendizaje es el cambio en la conducta
observable de un sujeto, cómo éste actúa ante una situación particular. La
conciencia, que no se ve, es considerada como "caja negra". En la
relación de aprendizaje sujeto - objeto, centran la atención en la experiencia
como objeto, y en instancias puramente psicológicas como la percepción, la
asociación y el hábito como generadoras de respuestas del sujeto. No están
interesados particularmente en los procesos internos del sujeto debido a que
postulan la “objetividad”, en el sentido que solo es posible hacer estudios de
lo observable.
Algunas personas
claves en el desarrollo de la teoría conductista incluyen a Pavlov, Watson,
Thorndike y Skinner.
Constructivismo
El constructivismo es
una posición compartida por diferentes tendencias de la investigación
psicológica y educativa. Entre ellas se encuentran las teorías de Jean Piaget
(1952), Lev Vygotsky (1978), David Ausubel (1963), Jerome Bruner (1960), y aun
cuando ninguno de ellos se denominó como constructivista sus ideas y propuestas
claramente ilustran las ideas de esta corriente.
El Constructivismo,
dice Méndez (2002) “es en primer lugar una epistemología, es decir una teoría
que intenta explicar cuál es la naturaleza del conocimiento humano”. El
constructivismo asume que nada viene de nada. Es decir que conocimiento previo
da nacimiento a conocimiento nuevo.
El constructivismo
sostiene que el aprendizaje es esencialmente activo. Una persona que aprende
algo nuevo, lo incorpora a sus experiencias previas y a sus propias estructuras
mentales. Cada nueva información es asimilada y depositada en una red de conocimientos
y experiencias que existen previamente en el sujeto, como resultado podemos
decir que el aprendizaje no es ni pasivo ni objetivo, por el contrario es un
proceso subjetivo que cada persona va modificando constantemente a la luz de
sus experiencias (Abbott, 1999).
Constructivismo Social
Constructivismo Social es aquel
modelo basado en el constructivismo, que dicta que el conocimiento además de
formarse a partir de las relaciones ambiente-yo, es la suma del factor entorno
social a la ecuación: Los nuevos conocimientos se forman a partir de los
propios esquemas de la persona producto de su realidad, y su comparación con
los esquemas de los demás individuos que lo rodean.
El constructivismo social es una
rama que parte del principio del constructivismo puro y el simple
constructivismo es una teoría que intenta explicar cuál es la naturaleza del
conocimiento humano.
El constructivismo busca ayudar a
los estudiantes a internalizar, reacomodar, o transformar la información nueva.
Esta transformación ocurre a través de la creación de nuevos aprendizajes y
esto resulta del surgimiento de nuevas estructuras cognitivas (Grennon y
Brooks, 1999), que permiten enfrentarse a situaciones iguales o parecidas en la
realidad.
Así ¨el constructivismo¨ percibe el
aprendizaje como actividad personal enmarcada en contextos funcionales,
significativos y auténticos.
Todas estas ideas han sido tomadas
de matices diferentes, se pueden destacar dos de los autores más importantes
que han aportado más al constructivismo: Jean Piaget con el
"Constructivismo Psicológico" y Lev Vigotsky con el
"Constructivismo Social".
Cognitiva
La teoría conductista
no tenía en cuenta procesos internos para comprender la conducta y solo
pretendía predecirla y controlarla.
El nuevo objetivo de
esta teoría es analizar procesos internos como la compresión, la adquisición de
nueva información a través de la percepción, la atención, la memoria, el
razonamiento, el lenguaje, etc.
Surgen una serie de
planteamientos según esta teoría que describen y analizan cada uno de estos
procesos internos.
Esta teoría entiende
que si el proceso de aprendizaje conlleva el almacenamiento de la información
en la memoria, no es necesario estudiar los procedimientos de
estímulo-respuesta sino atender a los sistemas de retención y recuperación de
datos, a las estructuras mentales donde se alojaran estas informaciones y a las
formas de actualización de estas.
Diferencia entre
estructuras mentales como componentes estáticos del sistema que permanecen
estables a lo largo del tiempo y procesos que describen la actividad del
sistema.
El objetivo del
educador, según esta teoría, será el crear o modificar las estructuras mentales
del alumno para introducir en ellas el conocimiento y proporcionar al alumno de
una serie de procesos que le permitan adquirir este conocimiento.
Por tanto no se
estudia cómo conseguir objetivos proporcionando estímulos, sino que se estudia
el sistema cognitivo en su conjunto: la atención, la memoria, la percepción, la
compresión, las habilidades motrices, etc. Pretendiendo comprender como
funciona para promover un mejor aprendizaje por parte del alumno.
De cada parte de este
sistema cognitivo surgen teorías que analizan, por ejemplo en la memoria, como
se producen los procesos de selección-retención-recuperación de datos; en el
aprendizaje los procesos de reorganizaron, reconstrucción y reconceptualización
del conocimiento, etc.
Como aportaciones
podemos destacar el planteamiento de una enseñanza intencional y planificada en
vez de confiar el aprendizaje a la práctica y a la repetición de ejercicios. No
se pone el énfasis en la consecución de resultados sino en el proceso seguido.
Se busca que los datos que han sido procesados adquieran sentido integrándose
en otras informaciones ya almacenadas.
En cuanto a
deficiencias podemos destacar el método de investigación, ya que es necesario
recurrir a técnicas introspectivas para hacer explícitos los procesos internos.
Por tanto no se pueden establecer correlaciones para obtener resultados
específicos según experimentos realizados, no como en la teoría anterior donde
la percepción de un estimulo originaba una respuesta y esto era de directa
aplicación sobre un grupo de alumnos.
Aprendizaje significativo
El ser humano tiene la disposición
de aprender -de verdad- sólo aquello a lo que le encuentra sentido o lógica. El
ser humano tiende a rechazar aquello a lo que no le encuentra sentido. El único
auténtico aprendizaje es el aprendizaje significativo, el aprendizaje con
sentido. Cualquier otro aprendizaje será puramente mecánico, memorístico,
coyuntural: aprendizaje para aprobar un examen, para ganar la materia, etc. El
aprendizaje significativo es un aprendizaje relacional. El sentido lo da la
relación del nuevo conocimiento con: conocimientos anteriores, con situaciones
cotidianas, con la propia experiencia, con situaciones reales, etc.
Básicamente está referido a
utilizar los conocimientos previos del alumno para construir un nuevo
aprendizaje. El maestro se convierte sólo en el mediador entre los
conocimientos y los alumnos, ya no es él el que simplemente los imparte, sino que
los alumnos participan en lo que aprenden, pero para lograr la participación
del alumno se deben crear estrategias que permitan que el alumno se halle
dispuesto y motivado para aprender. Gracias a la motivación que pueda alcanzar
el maestro el alumno almacenará el conocimiento impartido y lo hallará
significativo o sea importante y relevante en su vida diaria.